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Jabón de café

jabon de cafe
Jabón de café
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El café no solo tiene maravillosas propiedades para nuestra salud, sino que puede embellecer y tonificar nuestra piel. El jabón de café es un producto natural con propiedades reafirmantes, anticelulíticas, energizantes, exfoliantes y rejuvenecedoras.

La cafeína presente en el jabón deshace los depósitos de grasa bajo la piel y combate la flacidez y la celulitis, regresando a la piel esa firmeza y tersura que tanto echas de menos. Este jabón también es útil para exfoliar la piel del rostro y evitar la formación de arrugas.

¿Qué es?

Es un jabón artesanal o natural que contiene café como ingrediente activo. Debe su origen a al uso que le daban las mujeres a la borra del café (residuo que queda luego de preparar la infusión) esta borra era aplicada en toda la piel para lavarla y eliminar las células muertas.

No solo la borra es útil, también se pueden utilizar esos granos de café que no se han molido del todo para dotar al jabón de mayores propiedades.

Propiedades

El jabón de café tiene múltiples propiedades que una vez que conozcas, desearás probarlo para comprobarlas por ti misma:

Para la celulitis

Es común que bajo nuestra piel se formen depósitos de grasa que la doten de flacidez y un aspecto poco agraciado. Frota las zonas con celulitis con este jabón, especialmente piernas, caderas, glúteos, abdomen y debajo de los brazos con masajes circulares durante 8 minutos.

Puedes hacer esto con guantes de crin para mejores resultados. Al finalizar, utiliza una crema reafirmante y anticelulítica.

Si deseas un gran jabón anticelulítico de café, ten presente agregar algunas semillas de café a la mezcla cuando lo estés elaborando en casa, esto creará zonas de masaje que romperán los nódulos de grasa.

Para las estrías

Con un uso constante y gracias a sus propiedades reafirmantes y antioxidantes, desaparecerá las estrías que marcan tu piel.

Para el acné

Debido a sus efectos exfoliantes, puede mantener los poros de tu piel libres de impurezas, grasa y bacterias, que es lo que provoca los brotes de espinillas.

Para las varices

El café estimula la circulación sanguínea, por lo que es muy recomendable para aliviar los problemas de várices.

Para las arrugas

Es un poderoso antioxidante, esto significa que frena la acción de los radicales libres, manteniendo los tejidos de la piel tersos y jóvenes por más tiempo.

Para los malos olores

El jabón de café es desodorizante y aporta un agradable aroma. Es muy recomendable su uso en la cocina, pues te ayudará a eliminar ese molesto olor que queda en las manos luego de trabajar con cebollas, ajo, pimientos y otros alimentos que dejan un aroma fuerte en la piel.

Para las ojeras oscuras

La cafeína puede combatir las ojeras oscuras, pues tiene la capacidad de reactivar la microcirculación sanguínea de la zona, lo que descongestiona y desinflama la zona afectada.

¿Cómo hacerlo casero?

Existen muchas recetas para elaborar jabón de café. Solo debes tener presente que las más amigables con tu piel son aquellas que tienen como base jabón de glicerina en barra. Esto te permitirá elaborarlo en pocos minutos y agregar el café en la mejor presentación según los problemas a tratar.

Por ejemplo, para la celulitis, conviene agregar semillas de café a la mezcla, esto creará un masajeador natural que romperá los nódulos de grasa. Si deseas un exfoliante, puedes agregar las partículas de café demasiado grandes que quedan luego de molerlo y que no son aptas para preparar la infusión.

Para preparar jabón de café necesitarás:

  • 300 gramos de jabón de glicerina en barra.
  • 1/4 de taza de café molido.
  • 1 cucharada pequeña de esencia de vainilla.
  • Vaselina
  • 1 taza de agua.
  • Una olla pequeña.
  • Un recipiente de metal o cristal
  • Molde o moldes para el jabón.

Coloca la olla al fuego con la taza de agua y en su interior coloca el recipiente de metal o de vidrio para derretir el jabón de glicerina en baño de maría. No permitas que hierva.

Cuando el jabón se haya fundido por completo, retira del fuego, añade la esencia de vainilla y una cucharada sopera de café molido. Remueve bien con una cuchara de madera hasta que todo se haya integrado por completo. Si quieres un jabón más consistente, agrega poco a poco una cucharada de leche en polvo hasta alcanzar la textura deseada.

Unta vaselina en los moldes de manera uniforme y coloca en el fondo de cada uno una cucharada de café molido.

Vierte la mezcla con cuidado en los moldes, llenándolos hasta alcanzar la parte superior de cada uno de ellos. Deja reposar a temperatura ambiente por unos minutos y luego llévalo a la nevera. Déjalos reposar durante toda la noche y a la mañana siguiente estarán listos para desmoldar y cortar si lo deseas.

Envuelve cada jabón en papel film para evitar que se degraden y deja reposar por unos 2 o 3 días antes de utilizarlo.