Saltar al contenido

Jabón antibacteriano

jabon antibacteriano
Jabón antibacteriano
5 (100%) 1 vote[s]

Los jabones antibacterianos saltaron a la luz pública a raíz de las epidemias de influenza que han atacado estos últimos años. Es un producto que atiende a la necesidad de deshacernos de las bacterias, pero ¿Es tan positivo como nos lo quieren mostrar? Si bien es una gran ventaja en época de gripe y cuando nos encontramos en sitios públicos, utilizarlo en exceso puede traer muchos problemas.

¿Qué es?

Es un antiséptico, sanitizador y desinfectante de uso externo. Asegura eliminar el 99% de los gérmenes más comunes con solo frotarlo en las manos. Algunas presentaciones no requieren agua, sino que se presenta como un gel que se frota y luego se evapora.

Entre las presentaciones más comunes de este jabón podemos mencionar:

Gel: Es la versión que más se vende, es un gel de alcohol que se evapora luego de frotarlo en las manos porque sus ingredientes son volátiles. Puedes llevarlo contigo donde quieras y limpiar tus manos en momentos clave, como antes de comer, luego de tocar una barra de autobús o de escalera, entre otras.

Jabones: Se aplican y se frotan por unos 15 a 20 segundos. Los más efectivos son aquellos que contiene triclosán, un fungicida y antibacteriano.

Spray: Se aplica sobre superficies que desees desinfectar durante unos 3 o 4 segundos a una distancia de 15 a 20 cm. También se comercializa en forma de toallitas.

Beneficios

Los beneficios que aporta el jabón antibacterial son muy conocidos gracias a la gran publicidad que recibe.

No necesita agua

Su versión en gel te permite limpiar tus manos aun cuando no tienes acceso a agua y jabón. Es perfecto para limpiar tus manos luego de visitar espacios públicos, después de estornudas y toser, antes y después de cuidar de un niño, un anciano o a un enfermo y más. Es especialmente útil cuando necesitas limpiar tus manos para comer o beber algo y no tienes acceso a agua.

Previene enfermedades

Muchos jabones antibacteriales han sido testados para prevenir el contagio de la gripe H1N1 o H1N1 humana, un subtipo de Influenzavirus tipo A, una cepa especialmente virulenta que muta y provoca pandemias como la de la gripe española, la gripe porcina, la gripe aviar y la gripe bovina.

Al utilizar este gel luego de tocar superficies contaminadas o luego de entrar en contacto con personas enfermas, puedes reducir el riesgo de contraer esta gripe o cualquier enfermedad.

Sin embargo, debes tener presente que este tipo de jabón combate las bacterias, no los virus, estos tienen un comportamiento ligeramente diferente y son más resistentes. La mayoría de las enfermedades las provocan los virus, por lo que la mejor manera de protegerse ante ellos es vacunarse y evitar tocar la nariz, los ojos o la boca cuando nos encontramos en ambientes poco limpios.

Precauciones

No pocas son las voces que se han levantado contra el uso de jabones antibacterianos. Como todo, si los empleas en exceso pueden ser mucho más nocivos que beneficiosos, pues necesitamos mantener algunas bacterias en nuestro cuerpo para su correcto funcionamiento.

La noción de que debemos utilizar en exceso los jabones antibacteriales proviene de la publicidad, sin embargo, lo más sensato es emplearlos solo en situaciones que revisten un peligro, ya sea que necesitas tocar tu rostro, comer o has apoyado las manos en barandillas y zonas públicas. Sin embargo, ten presente que muchos virus se contagian principalmente por el aire.

El alcohol, presente en los jabones antibacteriales, reseca la piel y provocan irritación, eczema y erupciones, aun aquellos que contienen vitamina E y otros humectantes. Utilízalos siempre con moderación.

¿Cómo hacerlo en casa?

Este tipo de jabones puede prepararse en casa, especialmente cuando se agota la existencia en tiendas o cuando la temporada de gripes eleva su precio. Para prepararlos necesitarás:

  • 6 cucharadas de alcohol etílico (etanol al 72%): 90 ml.
  • ¾ cucharadita de carbopol.
  • ¼ cucharadita de glicerina pura: 1.125 ml.
  • ¼ de cucharadita de trietanolamina.

Puedes comprarlos en farmacias y droguerías, las cantidades mínimas que pueden venderte serán suficientes para preparar mucho gel antibacterial.

Para preparar el jabón necesitarás los siguientes utensilios:

  • Tazón de vidrio con capacidad de 1 L
  • Colador de malla fina
  • Flanera o recipiente chico de vidrio
  • Agitador de globo
  • Envase de plástico con tapa de botón a presión con capacidad de 100 ml.

Coloca el colador de malla fina sobre el recipiente pequeño de vidrio. Vierte el carbopol sobre el colador y pulveriza los grumos. Vierte el alcohol en el tazón más grande y agita fuertemente con el agitador mientras agregas poco a poco el carbopol.

Luego, debes agregar la glicerina, agitando suavemente. Deja de agitar cuando el carbopol se haya disuelto por completo y no se aprecien grumos, en este momento debes agregar la trietanolamina, empieza a agitar de nuevo hasta que se forme el gel.

Viértelo en la botella y ciérrala con firmeza.

Si lo utilizas en la calle, aplícalo vigorosamente en las palmas y yemas de los dedos. No agites las manos para secarlas, el gel se evaporará por su cuenta.

Razones para no utilizarlo

El jabón antibacterial debe de utilizarse con moderación, nunca en exceso. Entre las razones para no utilizarlo tenemos:

No sustituye el agua y el jabón

Su efecto germicida puede volver a las bacterias más resistentes. No lo utilices a menos que sea necesario.

Reduce la inmunidad

Aunque parezca una locura, los niños en desarrollo deben exponerse a las bacterias para desarrollar un sistema inmune fuerte que luche contra las infecciones durante toda su vida. Un uso excesivo de este jabón reduce la exposición a las bacterias y el cuerpo no desarrollará las defensas necesarias para enfrentar enfermedades.

Puede alterar las hormonas

Estudios en ratas, ranas y otros animales han demostrado que el triclosán puede interferir con la regulación de las hormonas tiroideas. Esto se debe a que químicamente es similar a ellas. Si esto sucede en humanos, puede provocar pubertad temprana, cáncer, obesidad e infertilidad.

Si afecta a las bacterias, a tus células también

Sustancias como el cloruro de benzalconio, presente en los jabones antibacteriales, disuelve la cubierta externa de las bacterias para matarlas, pero no solo lo hace con ellas, también afecta tus células, causando irritaciones y reacciones alérgicas.

No es más eficaz que un jabón normal

Los jabones antibacteriales no son más efectivos que el jabón tradicional para prevenir enfermedades. Según un estudio publicado en el Oxford Journal of Infectious Disease, no existen diferencias entre ambos en lo que se refiere a prevenir enfermedades.

¿Cuándo utilizar el jabón antibacterial?

A pesar de todo lo anterior, el jabón antibacterial es útil en ciertas situaciones:

  • Debes utilizarlo antes y después de tocar o tratar heridas menores, como cortes, sarpullido o cualquier lesión.
  • Antes de servir o preparar los alimentos.
  • Antes y después de cuidar de un enfermo. De esa forma lo proteges de otras enfermedades y te proteges tu del contagio.
  • Antes y después de tocar el teclado de los ordenadores, estos están llenos de gérmenes, bacterias, polvo y sudor.